Tener hambre afecta nuestras emociones.

Cuando tenemos hambre los niveles de serotonina (hormona vinculada con las emociones) bajen causando así el estrés o el enojo.

Cuando tenemos muchos tiempo sin ingerir algún alimento nuestras emociones se hacen incontrolable, pero ¿porqué sucede esto?.
Según un estudio realizado por la Universidad de Cambridge y el doctor Eduardo Calixto de la Universidad Nacional Autónoma de México, el culpable de estas alteraciones de emocionales es nuestro cerebro, debido a que cuando las personas no han ingerido alimento los niveles de serotonina bajan.
Los investigadores explicaron que la serotonina es la hormona que se encarga de regular el comportamiento y este cambia cuando la persona no ha comido o bien sea porque este bajo mucho estrés, haciendo así que cuando los niveles de serotonina se encuentren muy bajos debiliten la comunicación en ciertas partes del cerebro lo que dificulta el control de las emociones.

Una de las formas de controlar esto es llevando con nosotros un bocadillo, ayudara a controlar el enojo o el estrés que puede ocasionar el no haber comido.