Ser curioso beneficia al cerebro

La intriga favorece la posibilidad de aprender y de retener todo tipo de información, incluso las que pueden llegar a resultar menos interesantes. Cuando esto sucede, se despierta el sistema recompensa del cerebro. Afortunadamente las personas somos realmente curiosas, y es que el interés sobre algo puede maximizar la capacidad de nuestro cerebro al ponerlo en un estado de aprendizaje y retención total.

Sin embargo, hay algunas personas que pueden llegar a considerar este comportamiento inapropiado, debido a que en la actualidad ese pensamiento ha disminuido, en realidad los grandes logros que se han obtenido en el mundo han nacido con una simple curiosidad sobre algo, y esto hace que aumente más el interés y se pueden logran grandes éxitos.

Según un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de California, quien afirma que cuando nos invade la curiosidad nuestra mente absorbe lo que nos interesa y toda la información que rodean a la materia de nuestro interés.

La curiosidad activa el sistema recompensa del cerebro y se comienza a segregar dopamina (neurotransmisor que actúa en los ganglios basales del cerebro), la cual nos impulsa a lograr nuestros objetivos, también incrementa nuestra memoria progresiva en la medida en que mostramos interés por algo.

El estudio demostró que una vez que se despierta curiosidad no sólo aprendemos sino que retenemos la información de mejor forma.