¿Que es la cienciología?

Hace muchos años un gobierno llamado Xenu confinó en la tierra a los «thétanos», espíritus malos que hasta hoy en día afectan la psiquis de los hombres, causando un gran mal que sólo puede curarse con mucho dinero y sesiones de clarificación (iluminar, dotar de luz). Esto, que podría ser un cuento, no es más que el postulado de la Iglesia de la Cienciología, una secta que por medio de amenazas y extorsiones han construido un imperio económico conquistando así a estrellas de Hollywood, empresarios y políticos en todo el mundo.

El origen de la cienciología nace, según un reporte de La Vanguardia de Barcelona, en la imaginación de su fundador, Ron Laffayette Hubbard, un escritor de ciencia ficción que nació en Nebraska en el año de 1911. Con el fin de captar adeptos Hubbard mezcló la fantasía de sus novelas con la realidad.

En su obra más reconocida «Dianética: la ciencia moderna de la salud mental», Ron Hubbard explica:

«Nos podemos liberar de nuestra psicosis si os enfrentamos a los incidentes traumáticos que bloquean nuestra mente».

Según el fundador, liberarse de esto es muy fácil, pero muy costoso, debido a que implica una audición con la ayuda de audímetro (instrumento electrónico que se acopla al televisor y sirve para medir la variación del índice de audiencia). Sin embargo, el curso completo que concluye «camino a la purificación», implica expulsar todos esos traumas que «son producto de los errores cometidos en vidas anteriores».

La campaña proselitista de la Cienciología apunta generalmente a «las ovejas con cascabel» y con dinero. Según Hubbard, sí consigues que las ovejas con cascabel te sigan, te seguirán todas. En el año 1995 pretendieron convencer a Ernest Hemingway, Orson Welles, John Ford, Pablo Picasso y Walt Disney, a pesar de que ninguno de ellos acepto, 40 años después la lista de sectarios fue impresionante.

El único objetivo de la Cienciología es hacer dinero. Hubbard señalo esto, como el principal objetivo. La cúpula de la Cienciología ha creado Sterling Inc., una ramificación de la secta que chantajeaba odontólogos adictos a las drogas hasta que fue descubierta. Luego, más adelante crearon Narconon y Health Med, empresas internacionales de fachada que servirían para captar y extorsionar toxicómanos (consumo habitual de drogas y dependencia patológica de la misma), con la excusa de proporcionar un tratamiento redentor. 

Los seguidores de la secta volvieron a ser noticia hace unas semanas al lanzar manotazos de ahogado ante la negativa del gobierno alemán de permitir a sus miembros participar en cargos públicos dentro del poder Ejecutivo o en partidos políticos.

Una revolución impulsada por el presidente del comité de Relaciones Internacionales de la Cámara Baja, Ben Gilman y el senador Mike Enzi, quiere obligar al gobierno del canciller Gerhard Schroeder a ceder en su postura, solicitando así la intervención del mismo Bill Clinton.

La noticia, que agitó el escenario de la política internacional, ha vuelto a poner en juego de juicio las actividades del grupo que sufrió percances en España y Francia, donde atravesó varios juicios acusados de ser una secta cuyo verdadero objetivo es el de ganar dinero, mediante la captación de adeptos entre personas con enfermedades o problemas laborales.