¿Por qué nuestros cerebros recuerdan más las experiencias negativas?


Nuestros cerebros tienen un sesgo negativo, y recordará más las experiencias negativas que las positivas. Esto nos ayuda a protegernos de experiencias similares.

Pregúntale a alguien donde estaban y qué estaban haciendo cuando las Torres Gemelas cayeron el 11 de septiembre del 2001, y te apuesto que lo recordarán sin problemas. Incluso pueden recordar los detalles específicos del día, como que estaban haciendo justo antes de que vieron las noticias del ataque terrorista.
En el 2007, una revista de la Asociación para la Ciencia Psicológica, del Colegio de Boston, explicaron cuándo los hechos emocionales se fijan más en nuestras memorias.
Elizabeth Kensinger y sus colegas plantearon que si un evento era placentero o terrorífico puede determinar la precisión con la que el evento es recordado, mientras más negativos sean, con más detalles lo recordaremos.
Por ejemplo, luego de ver un hombre con una pistola en la calle, las personas recuerdan la pistola a la perfección, pero olvidan los detalles de la calle. Unos estudios con imagen por resonancia magnética funcional (fMRI) mostraron que la actividad celular aumenta en las regiones de procesamiento de memorias a la vez de que un evento negativo sucede.
Mientras más actividad haya en ellas, más probabilidad hay de que los detalles relacionados al aspecto emocional se recuerden.
Kensinger argumenta que reconocer los efectos de las emociones negativas en la memoria de los detalles puede de alguna manera salvar  nuestras vidas, guiando nuestras acciones y permitiéndonos planear algo para ocurrencias similares futuras. «Estos beneficios tienen sentido desde el punto de vista evolutivo,» escribe Kensinger. «Es lógico que la atención se enfocará en la información que potencialmente amenace nuestras vidas.»