¿Qué pasa si duramos más de un mes sin escuchar música?

Un estudio realizado por el profesor de ingeniería acústica de la Universidad de Salford, realizó un ayuno algo poco común. Dejó de escuchar música durante 40 días para ver qué efecto causaba.

Su principal intención no fue hacer penitencia o algún castigo. Sino más bien demostrar a la sociedad cómo puede influir y afectar la música en nuestra vida.

Estudios demuestran que no escuchar música puede afectar nuestra vida haciendo que nos sintamos más agotado.

Con este experimento el doctor Cox pudo explicar cinco acontecimientos que causa el no escuchar música.

1. Todos tenemos una música en nuestra cabeza, o más bien todos la escuchamos. Esto ocurre con frecuencia y más si nos privamos de escuchar. Las melodías repetidas se quedan pegadas en nuestro subconsciente explicó el ingeniero y en los primeros días de su ayuna musical estuvo bombardeado constantemente de música en su cerebro.

2. Sientes la necesidad de tararear y cantar. Hacía esto su ayuno estaría incompleto. Sin embargo aceptó que se le había escapado alguna canción durante algunos días, debido a que sentía una desesperación por escuchar música.

Según un estudio realizado nuestro cerebro reacciona con la música interior y exterior, y al examinar con escáner cerebral se determinó que el origen de una canción se activa desde diferentes partes del cerebro.

3. Hace que te sientas más agotado de lo normal. Esto se explica, debido a que la razón podría ser que se estaba dejando de disfrutar de la capacidad que tiene la música para estimular los centros cerebrales del placer.

4. Aunque normalmente se ignore, en las ciudades es difícil evitar escuchar música es por eso que te puedes volver loco por no escucharla.

“Es nuestro cerebro el que se encarga de decidir si aquello que esta escuchando es o no relevante, para prestar atención o ignorar la señal por completo”.

Para poder hacer efectivo este experimento Cox tuvo que llevar con el un reproductor con ruido sordo. Era la única manera de no escuchar nada cuando salía.

5. La música es tan omnipresente que es muy fácil ignorarla. El oído no dispone de parpados, es decir que no existe un equivalente auditivo que sea apartar la mirada. Nuestro cerebro es el encargado de este proceso, pero claro cabe destacar que lo ruidos fuertes hacen que capten nuestra atención de inmediato, sin embargo no ocurre lo mismo con la música de fondo.

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