Oro: Las increíbles propiedades de este hermoso material

La belleza de este material, su valor y sus muchas otras únicas cualidades lo hace el material de elección de muchas industrias. La mayoría del oro (el 78% del suministro anual) va directo a las joyerías. Otras industrias, como la electrónica, médica y dental, requieren cerca del 12% para sus herramientas.  El restante 10% del suministro anual es usado para las transacciones financieras.

Es usado como un metal de contacto en las industrias electrónicas por su buena capacidad de conducir tanto  la electricidad como el calor.

Ningún otro metal o mineral supera al Oro

La palabra oro proviene del latín aurumque significa «resplandeciente amanecer»; de esta misma palabra es que recibe su símbolo en la tabla periódica Au. Por otro lado, en inglés es Gold, que a su vez proviene del inglés antiguo geolu que significa «Amarillo».

El Oro conduce muy bien el calor y la electricidad: El cobre y la plata son los mejores conductores, pero las conexiones hechas con oro duran más que estos dos porque no se deslustra (no pierde su brillo), lo que lo hace más conductivo por mucho más tiempo.

El Oro es asombrosamente dúctil: Puede ser estirado en un alambre muy fino, se sabe que por una onza (poco menos de 30 gramos) es capaz de estirarse hasta 80 kilómetros de alambre fino, con un espesor de cinco micrómetros (5 millonésimas de metro).

 

El Oro es altamente reflectivo: El visor de los cascos astronautas reciben un revestimiento bastante fino (0,00005 milímetros) y casi trasparente de este metal. El astronauta puede ver a través de él pero incluso esa fina película reduce considerablemente el resplandor y el calor de la luz solar.

El precio de este material se debe a su belleza: Los joyeros y herreros lo valoran como un metal que puede ser realzado, martillado, moldeado, estirado y torcido.

El Oro es bastante maleable: Por lo que puede ser aplanado en hojas extremadamente finas. Las paredes del club nocturno de Atlanta, el Gold Room, están cubiertas por aproximadamente 28 metros cuadrados de oro de 23 quilates representados por solo 90 gramos de este metal. Los artesanos tradicionales lo golpeaban sobre las pieles hasta que fuese tan fino que casi no se lograra ver. Una onza se podía golpear tanto como para cubrir hasta 9 metros cuadrados de superficie.