Muchos niños experimentan desde pequeño la neofobia alimentaria.


La neofobia alimentaria, es el miedo de probar alimentos nuevos que puede traer como consecuencia la ansiedad y baja de autoestima.
Quizás alguna vez hemos observado el rechazo natural de los niños que tienen a los alimentos nuevos, que probablemente no llamen su atención, a esto se le conoce como neofobia alimentaria. A pesar de que todas las personas necesitamos una alimentación variada y podemos adaptarnos a esto, hay personas que lo consideran una amenaza.
En la Universidad de España realizaron un estudio a niños de edades comprendidas entre 8 y 16 años, este consistió en usar cuestionarios de neofobia infantil en donde preguntaban la disposición que tenían en probar alimentos nuevos. Asimismo tomaron en cuenta diferentes datos, como por ejemplo: la composición corporal de cada uno de ellos, su estilo de vida, los estilos parentales de alimentación y variables psicológicas como ansiedad y autoestima.
Como resultado obtuvieron que estas personas neofóbicas poseen mayor ansiedad y baja de autoestima y no solo es apreciable en los niños sino que también las personas adultas pueden poseer esta fobia.
Según los investigadores este rechazo a probar nuevos alimentos es culpa de los padres, debido a que ellos son los responsables de como, cuando y cuánto comen sus hijos, por lo que puede afectar negativamente el estado emocional de los niños haciendo así que sus niveles de neofobia aumenten. Por si fuera poco no solo incrementa la ansiedad y baja el autoestima, sino que también puede traer consecuencia como la diabetes.
Es importante tener un vinculo parental padres e hijos, así como también crear un ambiente agradable a la hora de las comidas.