El maltrato influye en el reconocimiento de las emociones

Se han realizado diversos trabajos de investigación, sobre cómo los niños son afectados psicológicamente. Uno de esos trabajos se relaciona con la forma en la que han sido víctima de malos tratos e interpretan las emociones que otros expresan en sus rostros.

Un grupo de investigadores italianos en ayuda con el Revera Children Rehabilitation Centre de Freetown, Sierra Leona. Realizó un experimento en el que han participado varios niños de la calle y un grupo de niños de control.

La tarea a realizar por todos, era decir que emoción expresan una serie de caras de personas presentadas en unas imágenes. Se tomó como medida de «sesgo de reconocimiento» el exceso de emoción de ira a los rostros que en realidad expresaban asco o miedo. Emociones negativas. Así mismo los investigadores tomaron medidas de la tasa cardiaca de los participantes, como respuesta fisiológica relacionada con el estrés.

Con los resultados se demostró que, el grupo de niños de la calle que habían recibido maltrato mostraban una tendencia a indicar las emociones de los rostros como ira. Esa misma tendencia a interpretar las emociones como enojo, se observó también en el grupo de niños de control. Pero este fue menos intenso.

Los científicos del estudios plantean la posibilidad de que el haber sufrido de maltrato puede actuar como amplificador de una tendencia natural. Así es que etiquetan las emociones de los rostros como enfado. Más allá, lo tomarían como una evidencia a favor de la teoría que postula que este sesgo es daptivo. Hace que las víctimas del maltrato oriente su atención hacia la información social del entorno.

Los efectos de violencia y otras formas de maltrato en los niños, es un tema de bastante interés.