Literatura barroca.

La grave crisis que vive España en el siglo XVII, influye en la concepción estética de los escritores de la época. La reflexión pesimista y el desengaño vital se manifiestan en extraordinaria obras. De intensa elaboración, constituyen tu periodo cumbre en la literatura española.


Historia.

En todas las etimologías que se Proponen para el término Barroco. A las características de deformidad y exageración que un principio definieron esta tendencia artística y literaria.

Sea su origen escolástico o bien provenga de la palabra portuguesa Barroco o las españolas barrueco. Lo cierto es que el concepto nació para calificar el estilo artístico que contravenir las normas clásicas y armónicas del Renacimiento.

En el siglo XVIII, se aplica al campo de la arquitectura y de la música, pero la utilización del concepto en la periodización literaria no se registra el primer tercio del siglo XX. Fecha en la que la escritura alemana empleó el término en el estudio de la literatura del país en el siglo XVIII. Lo extendió más tarde a las demás literaturas europeas.

El marco histórico en que se desarrolla esta literatura artística influye en su expresión. En un siglo de decadencia y crisis de tensiones sociales, de descontento popular, marcado en parte por la ideología contrarreformista. Frente a esto es también un siglo de esplendor en el arte y la literatura.


Definición.

Frecuentemente se define la literatura barroca como un ejercicio de oposición y Rebeldía frente a las formas clásicas y equilibradas del Renacimiento. Sin embargo se advierte una cierta continuidad en temas y Fuentes. El manierismo de finales del siglo XVI, se supone a la expresión renacentista y anticipar los postulados barrocos.

Este movimiento de transición no es completamente aceptado por todos los sectores de la crítica. Pero comúnmente se cita para describir la evolución de la expresión artística durante los siglos de oro.

La literatura barroca tiene un estilo propio que se manifiesta en el modo de tratar los temas y las formas. Se puede hablar en primer lugar de exceso formales que tienen por fin romper con la serenidad clásica. El recargamiento ornamental, los desmesurado y lo intenso caracterizan la escritura barroca.

 

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