¿Qué le pasa a tu cerebro cuando enfureces?

¿Te enfureces muy seguido?

A todos nos ha pasado, es una emoción muy común. Es demostrar el peor rostro de nuestra personalidad. Sin embargo, no alcanzamos a entender qué pasa al interior de nuestro cuerpo cuando lo experimentamos.

El cerebro es el primero en detectar y procesar cualquier tensión. Son muchas las fibras nerviosas que preparan al cuerpo ante cualquier peligro y liberan en el torrente sanguíneo sustancias químicas. (Adrenalina, noradrenalina y cortisol). Estas inyectan energía por unos minutos hasta elevar la presión sanguínea, el ritmo cardiaco y la respiración.

Son muchas las situaciones que nos hacen molestar, de tal manera que parece que estallamos en llamas por dentro. La ira, la frustración y la decepción producen un impacto negativo dentro y fuera de nuestro ser. Lo que se puede denominar un «momento de furia».

La furia, la cólera, la ira, la indignación son reacciones de lucha fundamentales e instintivas cuando nos amenaza el peligro.

El psicólogo Raymond W. Novaco lo distingue entre cuatro clases esenciales:

1. Frustraciones.

Desde una mala nota, hasta un plantón.

2. Sucesos irritables.

Una llave perdida, el ruido en el jardín de los vecinos.

3. Provocaciones verbales y no verbales.

La sarcástica observación del jefe, el carro que nos adelanta en la autopista.

4. La falta de corrección e injusticia.

Una crítica fuera de lugar, el aumento de los impuestos desproporcionado.

Desde el punto de vista fisiológico, cuando estás enfurecido aumenta tu frecuencia cardiaca, la tensión arterial y disminuye los niveles de cortisol. También, hay muchas manifestaciones específicas en el cerebro.

Un grupo de científicos de la Universidad de Iowa, Realizó un estudio que permitió captar a través de un escáner lo que ocurre en el cerebro. La consigna a los voluntarios fue desarrollar una tarea que luego sería rechazada sin fundamentos. Todo esto, con el objetivo de provocar su furia.

Como resultado, obtuvieron que al desatarse la ira se activaban dos zonas del cerebro.

La corteza anterior 

La corteza dorsolateral prefrontal.

La primera se encarga específicamente del control de las emociones. La segunda se encarga de la toma de decisiones racionales, por lo que impide que nos dejemos llevar por los impulsos. Cuando este autocontrol se desgasta surgen las emociones de furia.

Así mismo, es fundamental saber que la furia puede causar daños al corazón. Tener un mal carácter no solo daña las habilidades de relacionamiento con otras personas. Sino que además las explosiones de furia aumentan el riesgo de sufrir un ataque cardiaco.

Ha quedado demostrado que aquellas personas que se molestan con frecuencia se encuentran en mayor peligro. Además de que estas mismas personas tengan una enfermedad cardiaca preexistente.

Algunas recomendaciones son:

Anticipa que estas furioso.

Entrena tu respiración.

Camina y haz algo de ejercicio físico.

Toma agua.

Sal del ambiente de tensión.

Las palabras dañan.

Busca ayuda profesional.