Las personas que toman riesgo, les funciona mejor el cerebro

Las personas que toman riesgos desarrollan más su cerebro, debido a que esto activa la capacidad del cerebro que contribuye al aprendizaje.

En los grupos de amigos siempre está la persona que le gusta tomar riesgo, o quizás tener nuevas experiencias sin límites. Un ejemplo de estas experiencias sin límite, está la del francés Theo Sansón que cruzó el desierto de Utah en una cuerda floja, en Estados Unidos.

Para poder afirmar esta teoría, la Universidad de Turku en Finlandia, realizó un estudio a 34 hombres de 18 años de edad, para saber hasta qué punto eran capaces de arriesgarse, a estas personas las dividieron en dos grupos según su nivel de prudenci e impulsividad.

Según dicho las personas que tomaban riesgos, realizaban un mayor esfuerzo cognitivo y desarrollan más su capacidad de tomar decisiones rápidas, por lo que esto a tener una mayor estimulación del cerebro.

Una de las personas integrantes en el estudio, Dagfinn Moe, estableció «esperábamos encontrar que los hombres jóvenes, que intervienen más tiempo considerando lo que van a hacer en una situación de riesgo, desarrollarían más redes neuronales en su cerebro que aquellos que toman decisiones más rápìdas y se arriesgan».

Asimismo, Moe añadió «El riesgo activa y desafía la capacidad del cerebro y contribuye al aprendizaje y a las habilidades de confrontación», pero, cabe destacar que para asumir riesgos tienes que tener las habilidades adecuadas.

Algunos datos que te ayudarán a tomar mejores decisiones y nuevos riesgos.

1.No tengas miedo a las consecuencias: las mayoría de las decisiones implica pronóstico, pero sin importar lo que pueda pasar en el futuro esto puede llegar a afectar o a complacer más de lo que te puedas imaginar.

2. Confía en tu intuición.

3. Considera tus emociones.

4. No lamentes lo irremediable.

5. Cambia la manera de ver las cosas.

6.  Reduzca la escala de opciones.

7. Pide opiniones.