La Historia de Cuando a Nadie le Gustaba las Langostas


Las langostas eran consideradas como asquerosas y solamente eran servida a los prisioneros, los cuales la odiaban.

Antes de convertirse en un manjar carísimo como lo es hoy en día. Una vez, la langosta fue tan abundante en la costa este inglesa que era considerado un alimento cruel para ofrecer, incluso a los prisioneros. Algunos lo consideraban similar a servir ratas como comida. Pero ¿Por qué?.

Bueno, los cocineros de las prisiones no es que cocinaran a estos crustáceos hasta que quedaran en un rojo perfecto y bañaran en mantequilla fresca como lo hacen los chefs de nuestros tiempos. Las langostas en el pasado eran con frecuencia cocinadas muertas y luego preservadas en un empaque lleno de sal que muy difícilmente un paladar podría degustar.

Lo asombroso es que habían tantas langostas al rededor que ellos las consideraban como una molestia mal oliente. ¡Muchos las usaban incluso como fertilizante! Eran un alimento muy económico y alto en proteínas, una comida excelente para dar a los criminales. Pero al menos «por piedad,» los prisioneros eran obligados a comerlos solamente una vez a la semana.

Habría de estar en su posición para entender la tortura ¿no? Deja tus comentarios aquí abajo y comparte con nosotros tu opinión.