¿La depresión es contagiosa?

Una investigación realizada a estudiantes universitarios que comparten el mismo piso. Indicó que vivir con personas propensas a la depresión aumenta el riesgo de padecer este trastorno. Asimismo, constató que puede suceder lo contrario, es decir, que personas con un nivel bajo de vulnerabilidad cognitiva trasladen a otro propensos a la depresión su estado de ánimo.

Rodearse de gente positiva ayuda a curar la depresión.

Los resultados arrojados por esta investigación, fue llevado a cabo por los psicólogos de la Universidad de Notre Dame, en Estados Unidos. 

El estudio demostró, que aquellas personas que responden negativamente a las situaciones estresantes de la vida. Que tienden a interpretar cada evento como el resultado de factores que no pueden cambiar. Son vulnerables a la depresión.

«Vulnerabilidad cognitiva». Es un factor de riesgo de depresión tan fundamental que puede usarse para predecir que las personas son propensas a experimentar un episodio de depresión. A pesar, de que nunca hayan padecido previamente este trastorno.

Los investigadores plantearon la hipótesis de que la vulnerabilidad cognitiva pudiera resultar contagiosa, en etapas vitales de transición. Aquellos momentos en que nuestros entornos sociales están en proceso de cambio.

Para probar dicho planteamiento, utilizaron información de 103 parejas de estudiantes que comparten el mismo piso, con compañeros asignados aleatoriamente. Todos los participantes en el estudio acababan de empezar la universidad. 

Cuando ya tenían un tiempo estimado en el campus, los miembros de estas 103 parejas completaron un cuestionario online. Donde se evaluó, sus niveles de vulnerabilidad cognitiva y síntomas de depresión.

El cuestionario fue completado de nuevo luego de tres y seis meses. En ambas ocasiones, las personas estudiadas también informaron sobre acontecimientos vitales estresantes vividos.

Como resultado obtuvieron que los estudiantes a los que se había asignado al azar un compañero de piso, tenían niveles de vulnerabilidad cognitiva iniciales. Es, decir, presentaron mayor probabilidad de quedar atrapados. Asimismo, de desarrollar mayores niveles de vulnerabilidad cognitiva. 

Por el contrario, a las personas a las que se les había asignado compañeros con bajos niveles de vulnerabilidad cognitiva, experimentaron una disminución en sus propios niveles. Este efecto resultó evidente en las evaluaciones realizadas tanto a los tres como en los seis meses.

Los resultados proporcionan una prueba evidente del efecto contagioso de los sintomas de depresion. Lo que confirma la hipótesis inicial.

«Nuestros descubrimientos sugieren que sería posible utilizar el entorno social de una persona como tratamiento. Bien sea como complemento de otras intervenciones ya en marcha o independientes».