La Avispa que convierte a su presa en zombi para inyectarle sus crías en el abdomen


La Avispa Esmeralda inyecta una droga en el cerebro de una cucaracha, convirtiéndola un zombi, la monta como un caballo hasta llevarla a su madriguera, y luego deja que sus larvas se la coman desde su interior.

La avispa esmeralda es parasitaria de muchas especies de cucarachas, pero parece que su preferida es la cucaracha americana.
Por ser un insecto tan pequeño a comparación con la cucaracha, no podría matar y arrastrarla a la cueva, además de que le tomaría tiempo y se pudriría para su propósito. Por lo que recurre a un método que a muchos nos parecerá sacado de una película de terror: pica a la cucaracha en un ganglio torácico que le paraliza las patas delanteras, luego le pica en un punto cuidadosamente escogido del cerebro (la parte donde controla el reflejo del escape, evitando así que huya) para finalmente arrastrarla hasta su madriguera por sus antenas como si se tratara de las riendas de un caballo.


Cuando por fin la llega a la madriguera deposita sus huevos en el abdomen de la cucaracha, luego lo tapa con pequeñas piedras para evitar el paso de depredadores.
La cucaracha queda inmóvil con las larvas parasitarias de la avispa comiéndose lentamente sus órganos en un orden que le permita vivir unos 8 días, para que no se pudra mientras las larvas llegan a su estado pupal, donde forman un capullo ya dentro del cuerpo vacío que dura unas 4 semanas hasta convertirse en una avispa adulto.

Las avispas esmeraldas suelen conseguirse en África, India y en algunas de las islas del Pacífico.