Historia sobre el alfabeto.

Desde las primeras escrituras cuneiforme y jeroglíficas, hasta la fijación de las actuales convenciones gráficas. El alfabeto ha pasado por diversos estudios. El sistema occidental se remonta al fenicio que, perfeccionado por los griegos, se consolidó y extendió gracias a los romanos. 


Con el término alfabeto se designa cualquier sistema arbitrario de signos que sirve para codificar por escrito una los sonidos de una lengua. No se trata solo de un conjunto de letras, sino que abarca también otros mecanismos de comunicación. Estos pueden ser, el código morse, el braille, lenguajes sordomudos, telegráfico, informáticos. Aquí solo nos limitaremos al alfabeto gráfico convencional. 

La escritura alfabética no fue la primera en constituirse. Antes vino la ideográfica, en la que los caracteres se hacían corresponder con el morfema o con la palabra entera.


Historia.

Los comienzos del alfabeto se sitúan tanto en la escritura asiro-babilónica como en la egipcia y mesopotámica. Los escribas de estas civilizaciones emplearon un conjunto de símbolos que, junto a un valor fonético poseían un valor conceptual. Eran los signos cuneiformes y los jeroglíficos. Estos caracteres no se usaban de manera sistemática y constituían las señas de identidad de una élite privilegiada. Tras años de estudios, monopolizaban la administración, ciencia y la religión.

La escritura fonética, fue un producto de la necesidad y se gestó en urbes de mercaderes sirio-palestinos. Estos se interesaron por crear un medio de comunicación rápido y eficaz. Esta nueva concepción del alfabeto se fue asentando y simplificando paulatinamente.

Alrededor del año 1.100 a.C. nació el abecedario que tendría enorme repercusión en época posterior. Era el fenicio, elaborado en Biblos, contaba únicamente con 22 letras. Adoptado hacia el siglo IX a.C. por los griegos, en él se encuentra el germen de todos los alfabetos occidentales.

Las rutas de intercambio comercial que los fenicios establecieron por el Mediterráneo proporcionaron la difusión de su escritura. En el siglo VIII a.C. se implementó en Chipre y en Cartago. En el siglo VII, en Malta y más tarde con la colonización púnica, en el norte de áfrica, península Ibérica y en Cerdeña.


Grecia y Roma.

A los griegos hay que atribuir el mérito de haber diseñado un alfabeto que discrimina los segmento tantos vocales como consonantes. Lo que hicieron para trasladar los sonidos vocálicos a sus grafías correspondientes fue servirse de los signos consonánticos. Así la letra aleph que en fenicio representa un fonema consonántico, en griego se cambió por A. Fase previa al inventario gráfico fue el análisis fonológico que inconscientemente llevaron a cabo de la lengua estándar y de sus variantes.

La sistematización de un código escrito fue el punto de partida de la erudición  lingüística en Grecia. Como lo demuestra la historia del término grammatikos. En términos de Platón y Aristóteles se refería al que sabía leer y escribir, tenía que ver nada más que con la comprensión de las letras. La ampliación del campo semántico de la palabra fue consecuencia de los avances en los estudios lingüísticos. 

Del alfabeto griego derivaron muchos otros, como:

1. El copto siglo II a.C.

2. El gótico siglo VI.

3. Glagolítico, de donde procede el cirílico.

4. El latín. 

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