¿El dolor se manifiesta de diversas formas?

Las personas sensibles no son necesariamente las que más se quejan. De hecho, muchas personas llevan variedades genéticas normales que pueden ser la causa de que sean más sensibles al dolor que otros.

Una de las dificultades en la medicina, es ser capaz de saber cuánto dolor sufre una persona. Se puede medir la temperatura con un termómetro para saber si tiene fiebre o no. Pero, dar un número al dolor que sentimos es algo más complejo. No tenemos nada físico que pueda medir y sobre todo, porque cada persona sufre una escala diferente de dolor.

¿Por qué algunas personas son más sensibles a otras?

El investigador Tim Spector y su grupo evaluaron la capacidad de varios gemelos para soportar el calor de un láser en la piel. Una prueba estándar de dolor. Seleccionar a los 25 gemelos que mostraban la mayor diferencia en la temperatura más alta que podrían soportar. Esto sucede, debido a que los gemelos nacen con los mismos genes.

La diferente tolerancia al dolor se atribuye a los factores ambientales que alteran la genética, cambios epigenéticos. (Es el estudio de modificaciones en la expresión de los genes, estos no obedecen una alteración del ADN sino que son heredables).

Los investigadores analizaron los genes de los gemelos en busca de un desacuerdo en los niveles de metilación. Encontraron la mayor cantidad de variación en la mutilación en los genes correspondientes a la sensibilidad y a el dolor. Específicamente en las células nerviosas.

Se encontró que aquellas personas que tenían los niveles altos de metilación eran las más sensibles al dolor. Un aumento de metilación del 10% confrontaba a tener el umbral del dolor a dos grados más bajos.