El comunismo una doctrina política.

El comunismo, desarrollado a partir del marxismo en el siglo XIX, tuvo una gran importancia en la conformación del mundo en el siglo XX, aunque hoy se encuentra en decadencia.

La teoría del comunismo postula el logro de una sociedad igualitaria y sin clases, donde la riqueza se reparta de forma equitativa entre todos los seres humanos llegando incluso a la abolición de la propiedad privada. Estas ideas se encuentran presentes en todo tipo de utopías a lo largo de la historia.

Ya los filósofos griegos zenón y Platón, o grupo religioso medievales revolucionarios, cómo los fraticelli o los taboritas, desarrollaron en la teoría y en la práctica estas ideas de comunismo. En la Edad Moderna, los teóricos más importantes de esta corriente serían Tomás Moro siglo XVI, Francis bacon y tommaso campanella siglo XVII. Mientras que algunos grupos religiosos lo practicaron en comunidades pequeñas y cerradas.

El marxismo.

Fue en el siglo XIX el que forjó el comunismo moderno, como respuestas de

los desafíos sociales de la revolución industrial. Siguiendo la Estela de los socialistas utópicos, el Alemán karl Marx desarrolló una obra teórica en la que destaca el capital (1867-94) y el manifiesto comunista 1848, esta última en colaboración con f. Engels.

El máximo desarrollo también una vertiente práctica, con la fundación de la liga comunista en 1847 y la primera internacional 1864 – 76, dentro del amplio movimiento obrero de la época.

La concepción de la evolución histórica de Marx se basaba en la dialéctica de la lucha de clases. Las relaciones sociales determinaban los enfrentamientos entre las clases por la posesión de los medios de producción. El modo de producción capitalista está abocado a la destrucción.

La apropiación de los beneficios y la concentración del capital en el grupo cada vez menor de burguesa capitalista, A costa de la depauperación de las demás clases, conduciría al estallido de una Revolución en la que la mayoría obrera se alzará con el poder. Se instauró una dictadura del proletariado como paso previo a la creación de una sociedad sin clases.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial esa Revolución todavía no se había producido en los países industrializados, en los que los partidos marxistas se habían entregado en el juego político parlamentario de los estados liberales.

La Unión Soviética.

En Rusia, donde la grave situación económica y social había empeorado a causa del esfuerzo bélico y las derrotas militares, una Revolución había desmantelado la autocracia zarista. En octubre, el grupo de los bolcheviques se hizo con el poder, dando origen a la Unión Soviética.

Su dirigente Lenin, defendió la necesidad de organización del acción Revolucionaria por medio de un partido fuerte. Mediante la tercera internacional o internacional Comunista, convocada en Moscú. Se apoyó la formación de estos dedos comunistas en los distintos países como forma de lograr la victoria final sobre el capitalismo en todo el mundo.

En el segundo congreso de 1920 se estableció un programa de 21 puntos, que en realidad someterán a los nuevos partidos a la influencia soviética. En lucha tanto como los estados burgueses como los socialdemocracia. Es en este momento cuando se traza una distinción Clara entre comunismo y socialismo. Este último postulaba la participación y el juego parlamentario para alcanzar el poder e implementar gradualmente las reformas que llevaron a la emancipación de la clase obrera.

Para los comunistas, la dictadura del proletariado se consideraba la evolución lógica del socialismo marxista, y el paso previo para alcanzar la sociedad sin clases.

La extensión del comunismo.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el comunismo se extendió, de forma forzada por el poder Soviético, por Europa Oriental y Asia. En 1959, la revolución cubana dirigida por Fidel Castro experimenta un giro político que la sitúa en la órbita soviética.

Pero la extensión del comunismo significó también la pérdida del control soviético sobre el movimiento. Tanto en Vietnam como en China, la implementación del régimen comunista se produjo tras guerras civiles o anticoloniales que dieron el poder a partir de relativamente independientes de la tutela soviética.

Yugoslavia se separó del bloque soviético en 1948. Lo mismo hicieron Albania y china en los años 50. El régimen chino se convirtió en competidor por el liderazgo del comunismo internacional especialmente en el tercer mundo. Otros intentos de secesión, como los de Hungría 1956 y Checoslovaquia 1968, fueron reprimidos por la fuerza.

Los éxitos militares e industrializadora logrados por el régimen soviético aumentaron su prestigio internacional. De este modo surgieron guerrillas revolucionarias del tercer mundo apoyadas ideológica militar y económicamente por la URSS.

El fin del bloque soviético significa también el hundimiento de muchos regímenes comunistas en el tercer mundo. Privados de su tradicional apoyo, de forma que hoy día Sólo Cuba, Corea del Norte, China y Vietnam mantienen regímenes más o menos formalmente Comunista.

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