¿Conoces sobre la aceña?

La aceña es un molino de agua situado dentro del cauce de un río y el cual sirve para sacar agua.

Sin embargo existe cierta confusión con su nombre. Las aceñas se entiende por esas ruedas verticales empleadas en la molinería de forma alternativa a los rodeznos. Un documento medieval indica que la aceña era la palabra genética. Es decir, que en realidad son molinos, siendo así que todas las referencias a molinos del Guadaíra hacen referencia a la aceña.


Origen.

Su origen es griego romano e introducido en la península ibérica por los musulmanes. El ingenio hidráulico llamado aceña ha sido considerado por algunos historiadores como un prototipo del molino tradicional.

La renuencia de los propios romanos a utilizar una máquina cuyo trabajo cubría el estamento social de los esclavos. Fue lo que hizo que el molino hidráulico no se extendiera por la península ibérica, hasta la llegada de los musulmanes.

El primer molino de aceña puede retomarse en el 1253 por alfonso X. Se menciona un molino que lo llamaban «tiempos de moros Reha Luet». Este se encontraba junto a otro que llamaban «Alcasur, que muele de una fuente».


Funcionamiento.

Las aceñas eran construidas en el propio cauce del río. Esto para que la fuerza motriz del agua lo hiciera girar verticalmente.

Para aprovechar mejor la corriente de agua, aumentar su velocidad/caudal y depender menos del estiaje. Se crearon presas o azudes y se construyeron canales que desviaban parte del curso del río, hasta el molino. Este ingenio permitió modificar la altura o nivel del agua en su encuentro con la rueda para conseguir con el salto a una mayor presión.

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