Cómo una Botella con Forma de Ladrilo Casi Cambia el Mundo Hace 50 Años


Alfred Heineken hizo una botella de cerveza que servía como ladrillo para construir casas en países pobres (1963).

Puede que nunca hayas escuchado de Alfred «Freddy» Heineken, pero él debería ser un héroe para los bebedores y entusiastas de los juguetes en el mundo.

Freddy, el patriarca de una familia holandesa, creó la WOBO, una botella de cerveza que simulaba un ladrillo de lego gigante, hecha para construir hogares ecológicos en los años 1960s. 

Su intención original era ayudar a las personas de clase baja en Curaçao, para que ellos construyeran sus propias casas con estos materiales que comúnmente eran dejados como basura en las costas de sus playas.

Se hicieron miles y miles de botellas de WOBO, pero para hoy en día, la mayoría de ellas se han perdido o han sido destruidas, y solamente dos estructuras de WOBO todavía existen.

Desafortunadamente, la cervecera Heineken no siguió la misma idea que tuvo Freddy. Puede que a nadie le guste vivir en una casa hecha de botellas de cerveza (aunque pensándolo bien… no no). Pero todavía, es genial ver evidencia de la mentalidad de reciclaje de estas personas, décadas antes de que se volviera un verdadero problema.

En el 2008, la compañía Petit Romain diseñó el Heineken Cube, una botella de Heineken similar pero cúbica de Heineken, diseñada para encajar. Sin embargo, fue desarrollada para ahorrar espacio, no para construir hogares.