Cine de ciencia-ficción: género que inventa universo fantásticos

La ciencia-ficción es un género que inventó universo fantástico por los que desfilan seres en espacios y tiempos ficticios, frecuentemente futuros. El rodaje de esta película requiere el empleo de una técnica muy cuidada y con frecuencia de tecnología sofisticada.


Bajo esta premisa de situaciones y personajes al margen de cualquier coordenadas espacio-temporales lógica que presenta el cine de ciencia-ficción laten las esperanzas y angustias colectiva de la sociedad humana. Esta clase de película constituyen Una alegoría del mundo real. Rescatan de él ciertos componentes característicos y lo proyectan hacia una dimensión fantástica, con el objetivo de invitar al público a la reflexión sobre el presente. Al tiempo que Apuesta por la conciliación entre la ciencia y sabiduría.


Los orígenes.

La ciencia-ficción encuentra un antecedente en el expresionismo cinematográfico. Ya que en 1913, el estudiante de Praga, del alemán Paul Wegener y el danés Stellan Rye, sentado en la base de una fantasía Sin fronteras. El protagonista es un joven estudiante que vende por amor su imagen reflejada en los espejos. En 1914, el Golem, de Paul Wegener y Henrik Galeen, rescata una antigua leyenda judía cerca de un hombre de arcilla que el rabino Loew infundió vida mediante una fórmula mágica.

El expresionismo inspiró a otros cineastas, como F. W. Murnau quién reveló una desbordante capacidad expresiva con su Nosferatu, el vampiro (1922), adaptación de la novela de Drácula. Este es otro sinfonía de horror de ser perturbados que se desenvuelven en una atmósfera de terror dominada por el mal.


Los años 30.

Los desmanes de los monstruos humanoides,  junto con el elemento sádico, son realizadas en las producciones cinematográficas de la década de los 30.

Todo Browning las 1931 en la nueva versión de Drácula, protagonizada por el húngaro Bela Lugosi.

La parada de los monstruos en el año 1932 es un aquelarre goyesco. Todo un elenco de seres deformes se vengan de la hermosa Olga Balaclava y la mutilación la gente para exhibirla en su galería circense.

El británico James Whale se cubrió de gloria con el doctor Frankenstein 1931, una película que recrea la novela gótica de Mary W. Shelley acerca del hombre que quiere robar el secreto de la vida y recibe por ello el castigo divino. Frankenstein ya había sido llevado a la pantalla anteriormente en el año 1910,  pero la magnífica actuación de Boris Karloff lo catapultó a la fama.

A James Whale,  debemos también El hombre invisible en el año 1913, adaptación de la novela de H. G. Wells. De l as escuela de Universal salió asimismo La Momia en el año 1932, dirigida por el célebre operador alemán Karl Freud.

La ciencia-ficción ha ido desarrollándose en sus múltiples manifestaciones condicionada por las preocupaciones de la masa social en cada época. Hoy continúa vigente para denunciar la explotación Abusiva de los recursos de la Tierra, el riesgo de una mala utilización de la ingeniería genética o de la energía nuclear. Es decir, la crisis de los valores éticos y morales. Su relevancia cultural reside precisamente en su posibilidad de proponer una visión crítica del presente desde el planteamiento de un futuro hipotético.