¿Cómo es el ciclo del agua?

Con este nombre se conoce el proceso que sigue el agua en la naturaleza, a partir de la evaporación de mares y océanos. El vapor asciende hacia las capas altas de la atmósfera, donde se condensa y forma las nubes. el descenso térmico provoca la precipitación del agua, que discurre por la superficie terrestre, se infiltra en el terreno o bien se evapora, pasando de nuevo a la atmósfera. Tanto las aguas superficiales como las subterráneas retornan a los océanos, de esta manera, el ciclo vuelve a iniciar una y otra vez.


Equilibrio entre la hidrósfera y atmósfera.

La hidrósfera es el conjunto de las partes líquidas del globo terrestre, que ocupa alrededor de 1.400 millones de km cúbicos. La mayoría, en torno a un 97%, se encuentra formando parte de los mares y océanos. Un 2% se encuentra contenido en las casquetes polares y en los glaciares. Alrededor del 0,99% corresponde a las aguas subterráneas y sólo un 0,01% a los ríos y lagos.

El ciclo del agua inicia con la evaporación, con el consiguiente trasvase de agua. Hacia la atmósfera y culmina con las precipitaciones que la regresan a la hidrósfera. Un gran porcentaje de agua que no se tornan al mar ni a los ríos, lagos o glaciares es absorbido por las raíces de las plantas. Otra parte importante pasa al integrar un complejo de sistema de circulación subterránea desde los acuíferos y fuentes volverá a alimentar los ríos. Es así como el agua pasa de la hidrósfera a la atmósfera y retorna a ella en un proceso continuo.


Aguas continentales y marinas.

Integran las aguas continentales del planeta aquellas que, siendo en su mayoría dulce, se sitúan sobre la tierra emergida. Es decir, sobre ríos, lagos y glaciares. También bajo la superficie, como las aguas subterráneas. Por su parte las aguas marinas ocupan tres grandes cuencas oceánica: Atlántica, Pacífica e Indica.

La principal distinción entre mares y océanos, además de las dimensiones, radica en la constitución de sus fondos respectivos. El fondo marino está formado por la corteza continental, similar al de los continentes. En el fondo del oceánico presenta notables diferencias en cuanto a sus materiales, espesor o particularidades físicas.


Mares y océanos.

Las particularidades fisicoquímicas que diferencian las cuencas marinas son la salinidad, temperatura, densidad y proporción de gases. La salinidad media del agua marina es de 3,5%. Junto a las condiciones meteorológicas la presencia de los ríos, con el consiguiente de agua dulce, incide forma directa en la salinidad. El aumento de la temperatura determina una intensa evaporación, proceso que elimina el agua y deja salen en solución. Como resultado, la salinidad experimenta un incremento sino existe una abundante precipitación para compensar.

La salinidad se encuentra vinculada con la densidad, es decir, a mayor salinidad mayor densidad. Los mares y los océanos actúan como termorreguladores, enfrían el aire durante el día y lo calientan por la noche. Los principales gases que se encuentran disueltos en el agua marina son: nitrógeno, oxígeno y dióxido de carbono.


Los glaciares.

En latitudes polares y subpolares, como en cotas elevadas de grandes cadenas montañosas, se forman inmensas masas de nieve. Estas se desplazan como resultado de su propio peso, son los glaciares. A medida que se superponen sucesivas capas de nieve, la masa se hace más compacta. 


Ríos y torrentes.

La diferencia entre estos dos tipos de curso de agua es el carácter permanente de los ríos, frente a los torrentes. El nacimiento de un curso fluvial es el manantial, el punto por donde el agua subterránea aflora. El final del recorrido puede ser otro río o un lago o directamente la desembocadura en el mar. El territorio que aporta agua a un curso determinado constituye su cuenca hidrográfica.


Lagos.

Aproximadamente un 2% del agua cubre las áreas continentales se encuentra acumulada de manera natural o artificial. En zonas separadas de mares y océanos formando lagos. Pueden constituirse por la llegada de afluentes, con resultado del aporte de aguas subterráneas o de precipitaciones.

Tras su formación el lago evoluciona hasta convertirse en un estanque de agua inmóvil y pocas profundas. El lago finaliza su ciclo vital convirtiéndose en una llanura enormemente fértil, debido a la riqueza orgánica.


Formación de las nubes.

Como consecuencia de un exceso de vapor de agua contenido en el aire. Se supera el punto de saturación, tiene lugar la condensación, paso del estado de vapor al líquido. Es este un fenómeno directamente relacionado con la disminución de temperatura del aire. Va a acompañada de un descenso de su proporcion de vapor.