¿Cerebros artificiales miniaturas?. El futuro de la neurociencia

Cultivar cerebros en el laboratorio será la clave en la lucha contra enfermedades como el alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.

Como bien sabemos para efectos fármacos neurológicos, la biomedicina usa a los animales para su investigación. Esto no es solo por cuestiones éticas, sino más bien porque las diferencias entre en el cerebro humano y animal hace que muchas veces los resultados no sean aplicables.

Al pasar de los años, han probado muchas cosas, como por ejemplo: introducir genes humanos en embriones animales, para así estudiar ciertas estructuras en ellos. Es por esto que un grupo de investigadores de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore, Estados Unidos ha decidido resolver este inconveniente fabricando cerebros en miniatura. 

Ahora todos nos preguntamos ¿cómo fabrican cerebros en miniaturas?.

Según una discusión de la Asociación Americana para el avance de la ciencia, la cual ha a sido realizada por el profesor Thomas Hartung explicó cómo hicieron crecer los cerebros miniaturas reprogramando genéticamente células de la piel para crear células madres pluripotentes inducidas, para luego convertirlas en células cerebrales de distintos tipos.

El tiempo que tardaron para cultivar cada mini – cerebro, fue de aproximadamente dos meses y miden alrededor de 350 micrómetros de diámetro, algo que no podemos ver a simple vista. Estos se encuentran formados por por un número reducido de células, asimismo con algunos astrocitos y oligodendrocitos que forman la estructura y facilitan la transmisión neuronal.

Cabe destacar que es no la primera vez que intentan hacer un cerebro miniatura, a finales del 2013 y en el 2014 Rudolph Tanzi, de Harvard, desarrolló un pequeño cerebro en miniatura para sus trabajos contra el alzheimer. La intención de ambos investigadores es producir una forma primitiva de pensamiento, que a pesar de que no tenga un significado neuronal específico, nos permite ver a las neuronas comunicándose entre ellas.