¿El cambio de hora afecta la salud?

Dos veces al año en muchos países del hemisferio norte se adelantan o atrasan la hora oficial 60 minutos. El principal y quizás único motivo es aprovechar las horas de luz solar y conseguir un ahorro energético.

¿Desde cuando?

La primera vez que ocurre un cambio estacional, por este motivo, fue en Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, el origen de esta idea comienza cuando Benjamín Franklin propuso medidas para ahorrar energía. El cambio de hora en sí reguló en muchos países, a partir de la crisis del petróleo para aprovechar la luz solar y consumir menos electricidad.

El cambio de hora, es beneficioso porque amanece antes y con ella se ahorra energía. Pero, también implica que anochezca con antelación algo que afecta a muchas personas, especialmente a los que sufren de depresión y ansiedad.  Según un articulo, las personas son más felices, energéticas y menos propensas a enfermar en los días largos y luminosos. Mientras que su humor tiende a rebajarse, durante los días más cortos y grises del invierno.

Así mismo se sostiene, que los relojes no se deberían retrasar, debido a que también reduce el tiempo disponible para actividades al aire libre. Es decir, eliminar el cambio horario brindaría unas 300 horas adicionales de luz diurna para los adultos cada año y 200 para los niños.

Algunos afirman que el cambio de horario en una hora influye negativamente en el humor y estado de ánimo. Su reloj corporal y en general a su salud. Incluso hay personas que presentan molestias digestivas.

Otros estudios indican sobre estos cambios a la alteración horaria, los resultados son divergentes. El cambio de horario puede afectar débilmente a la salud, mientras para otros la variación no influye en el equilibrio de las personas.