Beneficios de Bañarse con Agua Fría y Caliente


Antes de finalizar una ducha cambia el agua a fría, tus poros se cerrarán y será menos probable que tengas acné.
Ducharse es una parte esencial de una rutina saludable, y dependiendo de la temperatura y el tiempo que estés bajo el agua puedes obtener diferentes beneficios. Si te gusta caliente o la prefieres fría, mira como bañarte puede afectar tu salud.
Bañarse Con Agua Caliente:
1. El agua caliente alivia la tensión y la rigidez muscular. Si tienes un chorro fuerte mucho mejor, deja que el agua te de un mini-masaje en los hombros, cuello y espalda.
2. Hay estudios que muestran que tomar una ducha de agua caliente puede aumentar tus niveles de oxitocina (¡la hormona del amor!) y disminuir tu ansiedad. 
3. Una ducha de agua caliente actúa como descongestionante natural para reducir los síntomas del resfriado, ya que el vapor caliente humedece los conductos nasales.
4. ¿Te mojaste con la lluvia y sientes escalofríos? El agua caliente puede ayudarte a prevenir esa fiebre y traer la temperatura corporal de nuevo a la normalidad.
Bañarse Con Agua Fría
1. El agua fría, tan insoportable como ella, es en realidad buena para nuestro cuerpo. Cambiar el agua fría de tu ducha en los últimos 5 minutos puede ayudarte a despertar tu cuerpo. Este cambio instantáneo de temperatura alivia tu cuerpo de la fatiga y te pone pilas!
2. Una ducha más fría (cerca de los 20 grados) por unos dos o tres minutos, puede ayudarte a combatir la depresión
3. En el lado más vanidoso del espectro, el agua fría es mejor para nuestra piel y cabello. Mientras que el agua caliente deshidrata las cosas, el agua fría nos hidrata y nos ayuda con las puntas abiertas, la piel seca y cierra nuestros poros, bajando las probabilidades de tener acné.