Autocontrol: ¿cómo controlar la ira utilizando ‘la otra mano’?

Usar la mano que no sueles dominar para hacer tareas habituales por dos semanas, puede ayudarte a calmar tu temperamento. Estudios demuestran que las personas con ira sufren también de falta de autocontrol, y la molestia de hacer las cosas con la mano equivocada puede gradualmente mejorar la ira.

En un estudio realizado por la Asociación Psychological Science para limitar la agresión y practicar el autocontrol, se dieron unas buenas ideas para tratar con esas personas que sufren de iras repentinas y tienden a ser agresivos. Entre estas ideas surge el uso de la mano contraria.

Es posible practicar el autocontrol de la misma manera en la que practicarías el piano. En los experimentos, se retaban a los voluntarios a usar su mano contraria por dos semanas. Por lo que si era derecho, le decían que usara su mano izquierda «por muy seguro de que algo fuera tan seguro de hacer,» dijo Denson, un psicólogo de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia. «Usar el ratón, tomar la taza de café, abrir puertas. Esto ayuda a practicar el autocontrol debido a que la tendencia es usar la mano dominante.»

Luego de dos semanas, las personas que habían realizado la práctica lograron controlar mejor sus agresiones. En otro experimento, ellos fueron insultados por otros voluntarios y tuvieron la opción de tomar represalias, pero ya habían practicado autocontrol, por lo que respondieron sin agresividad.

«A mi parecer, los hallazgos más interesantes que conseguimos fue que si le das a una persona la oportunidad de mejorar su autocontrol, serán menos agresivos,» dijo Denson. No es que las personas agresivas no quieran controlarse; solo que no son lo suficientemente buenos con esto. De hecho, si pones a las personas agresivas en un escáner cerebral y monitoreas su cerebro mientras lo insultas, las partes del cerebro que involucran el autocontrol son por supuesto más activas que en las personas que no son agresivas, pero es natural en ellos.

Así que posiblemente este sea un gran paso para enseñar a las personas a manejar su ira o problemas de violencias y así se controlen más fácilmente.