6 años y 720.000 intentos después un fotógrafo consigue la foto perfecta de un martín pescador

Alan McFadyen, quién ha sido un fotógrafo de la vida salvaje bastante apasionado desde el 2009, acaba de capturar una foto que le ha costado 720.000 intentos de fotos para obtener el disparo perfecto de un martín pescador justamente entrando al agua sin ni siquiera salpicar agua.

«La foto que buscaba era el clavado perfecto, totalmente en línea recta y sin salpicaduras, lo que no solamente me requería estar en el lugar perfecto y tener un muy buen tiro de suerte sino que además el ave en sí debía hacerlo perfectamente,» dijo McFadyen al periódico The Herald en Escocia. «Iba con frecuencia y tomaba 600 fotografías en una sola sesión pero ninguna de ellas era buena. Pero ahora miro hacia atrás en las miles y miles de fotos que he tomado para obtener esta única imagen, me hace dar cuenta de todo el trabajo que he hecho para poder haber logrado lo que hice.»

McFadyen, quién además maneja un negocio de fotografía de vida salvaje, fue inspirado por el amor a la naturaleza y a los animales de su abuelo. «Recuerdo cómo mi abuelo me llevaba a ver los nidos de martín pescador y solo recuerdo estar impactado por la magnificencia de estas aves. Así que cuando tomé la fotografía me transporté a esa misma época.»

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Le tomó a Alan McFadyen 6 años, 4.200 horas y 720.000 intentos para obtener esta foto:

“»La foto que buscaba era el clavado perfecto, totalmente en línea recta y sin salpicaduras, lo que no solamente me requería estar en el lugar perfecto y tener un muy buen tiro de suerte sino que además el ave en sí debía hacerlo perfectamente»

“Iba con frecuencia y tomaba 600 fotografías en una sola sesión pero ninguna de ellas era buena”

“Nunca me detuve a pensar cuanto tiempo me estaba tomando siempre y cuando me estuviera divirtiendo con lo que estaba haciendo. Ahora miro al pasado y estoy orgulloso de la fotografía por la que he trabajado»

“Recuerdo cómo mi abuelo me llevaba a ver los nidos de martines pescadores y solo recuerdo estar impactado por la magnificencia de lo que eran estas aves. Así que cuando tomé la fotografía me transporté a esa misma época.”

“Estoy seguro de que mi abuelo la hubiese amado, solo espero que él la haya podido ver. Toda la familia me contactó cuando la vieron y me dijeron que estaban muy orgullosos por ella.»