Origen de la costumbre de disfrazarse en Halloween

La tradición de los disfraces de Halloween es más o menos reciente. En esa noche grupos de niños (e incluso jóvenes y adultos) recorren las calles de su vecindario con calabazas hechas faroles e irrumpen en las casas de sus vecinos con el unánime grito ‘‘Trick or treat”.


Origen

Se dice que esta costumbre nació entre los siglos XIV y XV, durante la celebración de la ”Fiesta de Todos los Santos”, cuando Europa estaba azotada por la peste bubónica. La plaga provocó entre los católicos un gran miedo a la muerte y, de rebote, exaltó su creatividad.

Las “misas” en la fiesta de los “Difuntos” se multiplicaron y nacieron muchas representaciones artísticas que le recordaban a la gente su propia mortalidad. Estas representaciones eran conocidas como la “Danza de la Muerte” y con el tiempo dieron lugar a una auténtica “fiesta de disfraces” con la muerte como denominador común.

Sin embargo algunos historiadores cuentan que la costumbre de disfrazarse tiene otro origen (medieval y antiguo) muy distinto. En la Edad Media algunos bandoleros aprovechaban y cometían sus crímenes disfrazados con máscaras, extendiendo el rumor entre campesinos de que los espíritus eran los culpables.

Actualmente el disfrazarse es totalmente festivo, el símbolo de una transformación no sólo de cuerpo, si no también de espíritu. Al igual que sucede con el Carnaval, en Halloween el disfraz es una especie de talismán contra la muerte, para que pase de largo.

 

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