¿Nacemos temiendole a las arañas y serpientes?

Una investigación, llegó a la conclusión de que, no nacemos con miedo a las arañas y a las serpientes. Pero, si podemos pasar a temerlas más deprisa que a otras cosas que en la naturaleza no existen.

¿A qué se debe tanto temor?

Una teoría acerca de, por qué le tememos tanto a las arañas y a las serpientes, indica que se debe a que muchas de ellas son venenosas. Por ello la selección natural pudo haber favorecido a las personas que más evitaban acercarse a estos “peligrosos animales”.

Varios estudios han comprobado que es más fácil para las personas y los monos aprender a temer a peligros naturales que a cosas también naturales. Es decir, los resultados de una investigación realizada en Suecia, indican que se puede enseñar a las personas a asociar una descarga eléctrica con fotos de serpientes y arañas. O bien también con fotos de flores y hongos. Pero el efecto dura mucho más tiempo si la asociación se hace con fotos de serpiente y arañas.

Así mismo la investigación muestra que los monos que se crían en laboratorios, libres de peligros naturales, no tienen miedo a las serpientes. Pero, aprenden a temerlas mucho más fácilmente que a las flores o a los conejos a igual grado de amenaza.

Se ha estudiado cómo los niños y bebés de corta edad reaccionan a objetos amenazantes. Em uma serie de experimentos, mostraron a niños de 7 meses de edad dos videos, uno junto al otro. En uno de ellos aparecía una serpiente y el otro un elefante. Al mismo tiempo, los investigadores indicaron una voz que reflejaba miedo, o alegría. Los bebés pasan más tiempo mirando los videos de serpientes cuando escuchaban que las voces eran de miedo. Pero no mostraron signos de tenerlo. 

En otro estudio, los niños de tres años de edad, se les mostró en una pantalla fotos. Donde tenían que identificar el objetivo que se les pedía. Los niños identificaron a las serpientes más rápidamente que a las flores, con mayor rapidez que otros animales. Los niños que le tenían miedo a las serpientes eran igual de rapidos para detectarlas que los niños que no habían desarrollado ese miedo.    

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