Leyenda sobre el muérdago de Navidad

El origen de besarse bajo el muérdago en Navidad se remontan al siglo XVII. Se creía que poseía un poder mágico que daba la vida y tenía la habilidad de traer la paz entre enemigos.

Leyenda del MUÉRDAGO de navidad.

El poder místico del muérdago y la tradición de besarse debajo de él, se debe a la leyenda de la diosa Frigga y su hijo Balder. Frigga era la diosa del amor y su hijo, Balder, era el dios del sol de verano. 

Una vez, Balder soñó, con su propia muerte. Quedando muy preocupado, le dijo a su madre el sueño tan extraño que tuvo. Frigga quedó tan preocupada como él,  y no solo por la vida de su hijo sino también para la vida en la tierra. Sabía que sin Balder toda la vida en la tierra llegaría a su fin.

Por lo tanto, hizo todo lo imposible para evitar esa desgracia. Fue por todas partes a visitar a todos los seres del aire, el agua, el fuego y la tierra, para conseguir la promesa que nunca harían daño a su hijo. Ella, por otro lado, se comprometió a velar por la seguridad de su hijo, por la de todos los animales y las plantas por debajo y por encima de la tierra.

El dios del mal…

Sin embargo, Loki, el dios del mal, que era el enemigo de Balder, siempre tuvo ansias de extender el mal en la tierra. Era consciente de que había una planta que Frigga había por alto. Crecía en manzanos y robles, era conocida como muérdago. Así, Loki hizo una flecha de muérdago y untó la punta con la savia de la planta. 

Engañó al hermano ciego de Balder, conocido como Hodur, el dios del invierno. Le hizo disparar la flecha a Balder que herido de muerte quedo envenenado y murió. Todo el mundo estaba muy preocupado, ya que la tierra se volvió fría y la vida se volvió triste.

Por más de tres días, cada criatura viviente trató de utilizar sus dones y llevar a Balder todo tipo de ungüentos y pócimas. Pero, finalmente fue Frigga que logró resucitar a su hijo con la ayuda del mismo muérdago. Con sus lágrimas en la planta, estas convirtieron en blanco nacarado las bayas y las bendijo, protegiendo a cualquiera que se encontrara debajo de ella. Jamás se vería perjudicado y tendría derecho a un beso, como muestra de amor. 

Así nació la tradición que ha llegado hasta nuestros días. Por ello siempre hay muérdago en nuestras casas por navidad, para protegernos y ayudarnos a salir de los trances de la vida. Así como besarse cuando se pasa bajo el muérdago.

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