¿Qué le ocurre al cuerpo cuando vas a vivir con tu pareja?

Cuando una pareja decide que es hora de ir a vivir juntos, es claro que se aceptan a partir de ese momento. Es decir, les tocará compartir el baño, la cocina, la cama. Sin embargo, cuando nos mudamos a vivir con nuestra pareja, todo cambia, incluyendo los microbios de la piel. Así lo determinan los estudios, lo cuales han concluido que cuando vivimo en pareja se produce un gran intercambio de microbios. Lo que provoca que nuestro perfil microbiano cambie.

Los expertos encontraron que cada persona de la relación influyó significativamente en las comunidades microbianas de la piel. Usando datos microbianos, varios algoritmos informáticos fueron capaces de emparejar a los enamorados con un 86% de precisión. De todos los datos, la parte del cuerpo que más producían un intercambio de bacterias, fueron los pies. 

¿Por qué los pies?

La casualidad no se analizó. Pero los científicos creen que podría ser debido a que las parejas caminan descalzas sobre la misma superficie. Por lo que es más fácil transferir bacterias entre ellos mismos y su entorno. 

Los expertos analizaron un total de 340 muestras de piel de 10 parejas heterosexuales. Para observar la influencia que la convivencia tenía en la piel de una pareja íntima. Las muestras se recogieron de 17 sitios en todo el cuerpo, incluyendo el ombligo, las axilas y las fosas nasales. 

Sin embargo, no todas las áreas de la piel comparten el mismo microbioma en la pareja. Los investigadores descubrieron que las comunidades de microbios recogidas en los muslos eran más parecidas entre las personas del mismo sexo. Esto podría estar relacionado con el hecho de que las bacterias en el interior de los muslos femeninos están influenciadas por el microbioma vaginal.

Los microbiomas son únicos pero, al mismo tiempo, son fácilmente influenciables. La dieta, el ambiente, pueden afectar el microbioma, por lo que no es sorprendente compartir cama con alguien y tener sus bacterias en la piel.  

La mayoría de las bacterias en la piel son inofensivas o incluso beneficiosas. Lo que impide que los microbios patógenos, habiten en esa zona.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *