La cola de un cometa no sigue al cometa ¿Entonces hacia dónde apunta?

 
La cola de un cometa no sigue al cometa, sino que apunta hacia el sol.

Debido a que los cometas son mucho más pequeños y ligeros que los planetas, son fácilmente tirados por la gravedad de los planetas y las estrellas. Así que cuando vemos un cometa en nuestro sistema solar, con frecuencia no están siguiendo la órbita pura del cometa.

La parte sólida del cometa es llamada “núcleo,” y es como una bola de nieve sucia y compacta con burbujas de aires atrapadas en su interior.

Cuando la órbita de un cometa entra al sistema solar, algo de ese hielo y gas es calentado por el Sol, y se expande formando una nube alrededor del núcleo. Aunque el núcleo sea de unos pocos kilómetros de diámetro, la nube, que es llamada ‘coma,’ puede tener miles de kilómetros de largo, incluso podría ser más grande que la Tierra. La coma cubre al núcleo volviéndolo invisible a simple vista.

La cola de gas (ion) apunta totalmente contraria al sol. La cola de polvo se curva un poco hacia la trayectoria orbital.
La luz y otros tipos de radiación del Sol empujan la nube de gas y polvo en la coma, soplando la materia formando una cola que puede tener millones de kilómetros de largo. Ahora imagina que llevas una bufanda en un día con mucha brisa. La dirección a la que la bufanda se va no depende de la dirección en la que estás caminando sino a la dirección a la que el viento está soplando. La cola de un cometa es igual, esta apunta al lado al que la radiación del sol la lleva, sin importar la órbita del cometa.
Así que una de las respuestas a qué es lo que impulsa un cometa es: simplemente el Sol. Este le provee el calor necesario para llevar algo de materia del núcleo a una gran coma, y le provee presión para empujar algo de esa materia a la gran hermosa cola.