El sonido de la nieve: ¿Por qué queda un silencio luego de cada nevada?

La nieve es lo que se conoce como la acumulación de cristales de hielo, y generalmente la condición del manto es determinada por una variedad de cualidades, como el color, la temperatura y el equivalente de agua. Así como las condiciones climáticas cambian, el manto de la superficie puede cambiar también, por ser tan fino el cristal de hielo se derrite y se une a la capa de nieve debajo de él.

La nieve y el sonido

Con frecuencia queda bastante silencioso luego de una nevada, esto se debe a que el polvo fresco absorbe las ondas del sonido. A medida de que el hielo se derrite y se congela, se crea una superficie reflectiva que permite al sonido viajar más lejos de lo normal.

Las características y la edad de la nieve puede afectar el cómo viajan las ondas, amortiguándolas en algunos casos, o aumentándolas en otro. Por ejemplo, las personas suelen notar cómo cambia el sonido luego de una nevada. Cuando el suelo tiene una fina capa de nieve, algo esponjosa, las ondas de sonido son absorbidas fácilmente por la superficie, amortiguando el sonido. Sin embargo, las condiciones del tiempo y clima pueden cambiar la superficie. Si la superficie se derrite y se recongela, la nieve se vuelve más lisa y dura. Así la superficie ayudará a reflejar las ondas de sonido. Sonido que puede parecer más claro y que viaje más lejos bajo ciertas circunstancias.

Es posible que la nieve también cruja y chirree. Una capa de nieve es hecha de muchos granos pequeños de hielo rodeado de aire y cuando das un paso sobre ella, comprimes los granos. A medida de que la nieve se comprime, los granos de hielo se rosan unos a otros. Esto crea fricción o resistencia; mientras más baja sea la temperatura, mayor fricción habrá entre las superficies de los granos de hielo. El aplastamiento del hielo a bajas temperaturas produce los crujidos. A mayor temperatura, cercano al punto de fusión del hielo, la fricción se reduce al punto donde los granos se deslizan entre ellos y producen poco o nada de sonido, pero mientras más frió haya, más duro se oirá el crujir.

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