El Arca de Noé: ¿Un cuento real?

Aquella historia narrada en el Génesis sobre el castigo de Dios para la humanidad: el diluvio universal que acabaría con todos y la misericordia de Dios con Noé, quien ayudó a salvar la raza humana y al resto de la creación construyendo un arca gigantesco. ¿Es sólo ficción escrita? ¿Qué tan cierto es que el arca existió?


La historia del Arca de Noé, según los capítulos 6 al 9 del libro del Génesis

Cuando Dios observó el pecado cometido por el ser humano, decidió borrar toda esa maldad de la tierra y empezar de 0. ¿Cómo? Pues provocando un gran diluvio que arrasaría con toda la vida terrestre. Sin embargo, tuvo misericordia de un hombre humilde y bueno a sus ojos. Llamado Noé, sería elegido para preservar el linaje del hombre.

Dios advirtió a Noé de lo que ocurriría, y explicó cómo se salvaría  Noé, su esposa, sus hijos y las mujeres de sus hijos. Su propósito en la tierra era construir un arca en la que, además de su familia, llevaría siete parejas de cada uno de los animales puros y una pareja de impuros.

Sus indicaciones fueron muy directas: Un barco con forma de casa y un tejado de dos aguas. Muchos espacios diferentes, lo suficientemente grande como para llevar en sí toda la diversidad del planeta. “300 codos de eslora, 50 codos de manga y 30 de puntal”. Las medidas debían ser apropiadas para que el barco navegara y sobreviviera altas mareas.

Según el primer libro de la Biblia, el Génesis, luego de la construcción del arca y su posterior abordaje, llovió durante 40 días y 40 noches. Luego las aguas descendieron y el arca varó en el monte Ararat. Aunque esta historia no parece posible, pues el relato bíblico tiene algunas incoherencias pero podría ser real.

¿qué dice la ciencia?

El monte Ararat actualmente se encuentra en Turquía y tiene 5.165 metros. En el año 1959 un piloto turco tomó unas fotografías aéreas del monte, en las que se podían observar los restos de una embarcación. Sus dimensiones (increíblemente) coincidían con las medidas del arca descritas en el texto sagrado. Todo esto fue comprobado por expertos en fotogrametría.

También el explorador francés Ferdinard Navarra visitó el monte en varias ocasiones, en el año 1955, encontró un gran madero tallado que según, debió pertenecer a una estructura más compleja. Llevó la pieza a Francia para estudiarla, pero no se llegó a una conclusión fija.

Más reciente, en diciembre de 2012, un grupo creyó haber encontrado el Arca de Noé en el monte Ararat, y pidió que el Gobierno de Turquía ayudara a establecer un monumento nacional para atraer a viajeros.

“Mediante las imágenes captadas por satélites militares y de la Agencia Central de Inteligencia, y de radar que penetra el suelo, se ha localizado el Arca de Noé a 5.059 metros de altitud en las laderas del Ararat”,

afirmó en conferencia de prensa Daniel McGivern, presidente de Shamrock-The Trinity Corporation.

En realidad, lo que según McGivern se ha detectado es una pieza rectangular, de madera, de unos 7,5 metros de ancho y 37,5 metros de longitud, a 7 metros de profundidad dentro de un glaciar de más de 90 metros de espesor. El macizo del Ararat, con un diámetro de unos 40 kilómetros, contiene la montaña más alta de Turquía. Según la Biblia, allí encalló el arca donde Noé, con sus tres hijos y las respectivas esposas de los cuatro, más parejas de diversos animales, sobrevivieron al Diluvio Universal.

McGivern y el fotógrafo Pedro Venegas, quien describió las penurias de la exploración en esa región, dedicaron la mayor parte de la conferencia de prensa a las teorías que confirman una inundación catastrófica que cubrío el planeta hace unos 5.000 años.

“La no creencia en el Arca va contra el Corán, contra la Biblia, contra la Torá”, señaló McGivern refiriéndose a los libros sagrados de musulmanes, cristianos y judíos. “Este hallazgo es una señal de los tiempos”.

No se puede confirmar, demostrar ni negar la veracidad del arca. Lo que sí se sabe, es que existe una anomalía en el monte Ararat, y si esta arca es la que se cree, conseguiríamos la respuesta a muchas preguntas que han quedado inconclusas en la historia.

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