Salir a correr o caminar hace que tengamos buena memoria.

 
Salir a correr o caminar hace que tengamos buena memoria.

Hay un montón de buenas razones para estar físicamente activo. Los ejercicios más exigentes reducen las probabilidades de desarrollar enfermedades del corazón, derrames cerebrales y diabetes. 

Lo más seguro es que quieras perder peso, bajar la presión arterial, prevenir la depresión, o simplemente verse mejor. Pero hay algo que seguramente no esperarías mejorar al hacer ejercicio, y es que este cambia el cerebro de manera que protege las habilidades de memoria y pensamiento.

En un estudio realizado en la Universidad de British Columbia, los investigadores encontraron que el ejercicio aeróbico regular, ese que logra que su corazón y las glándulas sudoríparas comiencen a bombear, parece aumentar el tamaño del hipocampo, el área del cerebro involucrada en la memoria verbal y el aprendizaje. Ejercicios de entrenamiento de resistencia, equilibrio y tonificación muscular no tuvieron los mismos resultados. Los resultados fueron publicados esta semana en la revista British Journal of Sports Medicine.

El hallazgo se produce en un momento crítico. Los investigadores dicen que un nuevo caso de demencia se detecta cada cuatro segundos a nivel mundial y estiman que para el año 2050, más de 115 millones de personas tendrán demencia en todo el mundo.