¿Cómo Nos Afecta el Uso Excesivo del Internet Tanto Física como Mentalmente?


Las personas que usan el Internet en exceso tienden a estar más deprimidas y con problemas de personalidad.

El Internet se ha convertido en una herramienta muy útil y necesaria en la vida de muchas personas, ya sea por el trabajo, por facilidad o por solo hobby. El número de personas conectadas diariamente casi se ha duplicado desde la década pasada, de acuerdo con un estudio.

Si bien todavía se debate la adicción al Internet para incluirla como un desorden mental en específico, ya existen centros de tratamiento a esta adicción en los Estados Unidos, China, Taiwan y Corea.

Efectos Físicos

El exceso de uso del Internet puede llevar a estilos de vida sedentarios, sobrepeso y a disminuir la aptitud física. Otros síntomas podrían ser el síndrome de túnel carpiano, resequedad en los ojos, migrañas, mala higiene personal y dolores de espalda, según Maressa Hecht, fundadora de Servicios de Adicción a las Computadoras y miembro de la Escuela de Médicos de Harvard.

Depresión

La depresión es otro factor asociado con el exceso de uso del Internet segun los investigadores del Instituto de Ciencias Psicológicas en Leeds, Reino Unido.

Los investigadores encontraron que los participantes que usaban en exceso el Internet ingresaban en sitios web como páginas pornográficas, juegos de video, redes sociales y salas de chat, excesivamente más que la población en general. La teoría de estos investigadores era que la adicción al Internet conllevaba al uso de sitios como estos como reemplazo a socializar con gente de la vida real, como resultado de su misma depresión.

Sin embargo, todavía se debate si la depresión es causada por el uso excesivo de Internet o es más bien la causa de esta adicción.

Trastornos del sueño

Existe evidencia que sugiere que esta adicción contribuye con dificultades al dormir. Estudios de China y de Estados Unidos encontraron que el uso de computadoras en los adolescentes se asociaba con el trasnocho, que implica a su vez que se levanten más tarde y descansen menos, cosa que preocupa cada vez más a los neurocientíficos expertos en el sueño, como Phyllis Zee, que indica que la luz de los monitores afecta el ritmo cardíaco y contribuye con el insomnio.