Algunos venenos que curan

Estos son algunos de los venenos que curan:

1. ANÉMONAS que adelgaza.

Esta podría ser la receta definitiva para acabar con la epidemia de obesidad. Se trata de una toxina presente en el veneno de la anémona sol. Los investigadores demostraron que bloquea los canales de potasio de los linfocitos del sistema inmune. Entre otras cosas regulan el ritmo del metabolismo y el peso corporal.

En la investigación, los científicos no solo impidieron que los roedores no engordan, sino que incluso lograron reducir sus depósitos corporales de grasa. Así mismo, con los ratones también mantuvieron a raya tanto la glucosa en la sangre como el colesterol.

2.  MONSTRUO de gila. 

Este lagarto se alimenta tres veces al año y el resto del tiempo obtiene la energía de la grasa que almacena en su cola. A pesar de seguir una dieta irregular, siempre mantiene los niveles de glucosa constantes. Esto por medio de un veneno en su saliva, la exendina 4. 

Este veneno se utiliza para tratar la diabetes. El medicamento se administra bajo la piel y hace que el páncreas aumenta la secreción de insulinas. Además, consigue que el estómago se vacíe más despacio, lo que ayuda a la digestión.

3. VÍBORAS, para el alzheimer.

Si el cerebro empieza a acumular proteínas beta-amiloides, es probable que desarrolles alzheimer, la forma de demencia más común. En las personas sanas esto no llega a suceder, gracias a que existe una enzima que destruye cualquier resquicio de estas proteínas que se depositan en las neuronas. De esto, que uno de los objetivos de las industrias farmacéuticas sea encontrar un medicamento que ponga a funcionar estas enzimas.

 

Esto fue hasta que los científicos se toparon con la víbora de Russell. Serpiente india a la que se le atribuye la mayor parte de los casos de muertes en el mundo. Una de las moléculas de este potente veneno, ha demostrado ser capaz de romper la proteína beta-amiloide. Otra serpiente, la terciopelo, produce toxinas que combaten el alzheimer.

4. Tarántulas. 

Un equipo de investigadores de la universidad de Búfalo, en EE.UU. trabaja con una sustancia que podría ser el remedio contra la distrofia muscular. El veneno de la araña pollito o tarántula rosa chilena. Entre las proteínas que contiene han encontrado, la Gs MTx4, la cual evita el deterioro de las células musculares.

Lo hace regulando la apertura de los canales iónicos mecanosensibles, localizados en la membrana celular. Estos frecuentemente, están cerrados. Pero, los pacientes con esta enfermedad, hacen que permanezcan abiertos. Es por ello que se pierde calcio, sodio y potasio, lo que provoca la atrofia del músculo. Sin embargo, el veneno de la tarántula rosa actúa como un cerrojo que clausura esos poros vitales para la célula.

5. El caracol marino.

Las toxinas que permiten al caracol inmovilizar a los peces para comerlos, ha captado el interés de los farmacólogos. Son capaces de modificar la transmisión de señales entre neuronas de manera muy selectiva, más que cualquier otra sustancia. Puede resultar útil para bloquear el dolor. su efecto analgesico es 100 veces más potente que la morfina. 

Investigar sobre esta sustancia beneficiará, a quienes sufren dolor neuropático. El cual se caracteriza por pinchazos agudos y paralizantes.

6. ALACRÁN.

Usando moléculas peptídicas de su ponzoña han conseguido destruir bacterias en heridas infectadas. Lo que lo convierte en una posible alternativa a los antimicrobianos. 

Los efectos antibióticos del escorpios acaban de conocerse. En la universidad de Wuhan, China. Emplearon toxinas secretadas por el escorpión dorado, para combatir una infección por estafilococos. Así comprobaron que los péptidos mataban a los microbios actuando como granadas.

7. Ranas.

Los chinos llevan muchos años tratando enfermedades con los venenos que secretan las ranas y los sapos.

Uno de los casos más interesantes es el de la rana mono de vientre pintado. Secreta proteínas que interfieren en la angiogénesis. Una de ellas puede emplearse para interrumpir la llegada de sangre a los tumores. Al impedir que se formen nuevos vasos para abastecer de oxígeno y nutrientes a las células cancerígenas, el tumor nunca dejaría de crecer.

 

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